Nueva York.– Las autoridades de Nueva York reforzaron este lunes su respuesta sanitaria ante el incremento de casos de sarampión, mientras Pensilvania superó el millar de contagios en medio de un fuerte repunte de la enfermedad en Estados Unidos.
La gobernadora neoyorquina, Kathy Hochul, emitió una orden ejecutiva que amplía el número de profesionales que pueden administrar vacunas contra el sarampión. La disposición incluye a paramédicos, personal avanzado de emergencias médicas, farmacéuticos y matronas.
La medida también amplía las facultades de profesionales sanitarios para solicitar pruebas destinadas a detectar la enfermedad, como parte de los esfuerzos para contener nuevos contagios.
Nueva York registra 108 casos de sarampión
De acuerdo con datos del Departamento de Salud de Nueva York citados en la información, hasta el 3 de octubre de 2026 el estado contabilizaba 108 casos, de los cuales siete fue
Hochul defendió las nuevas disposiciones al señalar que buscan ampliar el acceso a la vacunación y las pruebas frente a una enfermedad prevenible mediante vacunas.
El senador estatal Gustavo Rivera, por su parte, relacionó el incremento de los contagios con una reducción de la vacunación infantil y la circulación de desinformación.
Pensilvania supera los 1,000 casos
La situación es más grave en Pensilvania, donde las autoridades reportaron 1,004 casos desde el inicio de un brote registrado en abril al oeste de Filadelfia.
De acuerdo con las cifras divulgadas, 198 personas han requerido hospitalización y cinco han fallecido en medio del brote.
El aumento de contagios se produce en un año especialmente complejo para Estados Unidos. El país acumula cerca de 3,900 casos de sarampión en 2026, según cifras de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) citadas en el reporte.
La cifra representa el peor registro anual del país desde 1991.
Durante los últimos dos años también se han producido importantes brotes en diferentes estados, entre ellos Texas, Utah y Carolina del Sur.
Las autoridades sanitarias mantienen la vacunación como una de las principales herramientas para prevenir el sarampión y reducir el riesgo de complicaciones asociadas a la enfermedad.




