A los 85 años falleció el presentador Alfonso Lizarazo, reconocido por su trayectoria en la televisión colombiana y por ser el creador del programa de talentos humorísticos Sábados Felices.
La noticia fue dada a conocer por Caracol Radio, por fuentes citadas directamente por la emisora. Lizarazo completaba varios años lidiando con problemas de salud. Red+ Noticias reportó que Lizarazo venía lidiando con problemas cardiacos en el último tiempo.
Una de sus últimas apariciones públicas tuvo lugar en diciembre de 2025, justamente durante la celebración de su último cumpleaños.
El registro lo publicó el comediante Marco Antonio Amaya en su cuenta de Instagram: un breve video del festejo del fundador del programa, grabado durante la celebración del pasado 29 de diciembre. La publicación se extendió con rapidez por distintas plataformas y desató todo tipo de mensajes de sus seguidores. “El país aún no ha estado a la altura del reconocimiento que merece don Alfonso”, escribió uno de ellos. “Maestro gracias por darnos tantas alegrías”, sumó otro.
La reaparición del santandereano cobra mayor peso si se considera que, desde 2002, Lizarazo se mantuvo al margen de la vida pública. Su última etapa visible fue política: en 1998 se lanzó al Senado por el Movimiento Reconstrucción Democrática Nacional y mantuvo su curul hasta ese año, tras lo cual solo volvió a aparecer en homenajes puntuales.
Alfonso Lizarazo se mantuvo alejado de la vida pública desde 2002, después de su etapa política como senador del Movimiento Reconstrucción Democrática Nacional – crédito Colprensa
Nacido en Bucaramanga en 1940, Lizarazo llegó a Bogotá a los 18 años y se abrió paso en la radio gracias al entonces gerente de Caracol Radio, Julio Nieto Bernal, quien lo contrató para trabajar en los controles. Ascendió hasta convertirse en locutor y luego director de Radio 15, emisora que orientó su programación a un público juvenil y fue de las primeras en difundir en Colombia a bandas como The Beatles y The Rolling Stones, además de impulsar las carreras de Óscar Golden, Lyda Zamora y Harold, figuras de la llamada “Nueva Ola colombiana”.
El salto a la televisión llegó en 1972 con Campeones de la Risa, formato que en 1976 adoptó el nombre de Sábados Felices. Lizarazo estableció la dinámica que persiste hasta hoy: cuentachistes que compiten cada semana por un premio económico, alternados con un elenco fijo de humoristas que interpretan chistes enviados por el público.
‘Sábados Felices’ nació en 1976 a partir de ‘Campeones de la Risa’ y consolidó un formato de humor que sigue vigente en la televisión colombiana – crédito Colprensa
Emitido sin interrupciones desde entonces, el programa superó décadas de transformaciones en el sistema televisivo colombiano —los modelos de licitación de sus inicios, la privatización del sector a finales de los 90 y la irrupción del streaming— sin perder su lugar en la pantalla.
Su reconocimiento le valió la creación de una iniciativa social, Lleva una escuelita en tu corazón, realizada durante los años de Lizarazo al mando de Sábados Felices y en la que tanto él como los humoristas recorrieron más de 500 poblaciones del país durante 25 años, jugando partidos de fútbol benéficos cuyas ganancias buscaban construir y mejorar 320 escuelas rurales.
El programa Sábados Felices se mantuvo al aire durante décadas y sobrevivió a la privatización de la televisión y la llegada del ‘streaming’ sin salir de pantalla – crédito Colprensa
Por sus escenarios pasaron figuras que definieron el humor popular del país: ‘la Gorda’ Fabiola Posada, Lucero Gómez, Jaime Agudelo, Pacho sin fortuna, Don Jediondo, Alerta, Enrique Colavizza, Álvaro Lemmon, El Mocho Sánchez, César Corredor y Mandíbula, entre otros. Varios de ellos ya fallecieron o abandonaron el elenco, pero el programa sigue en emisión.
En 1984, Lizarazo amplió su proyecto con el Festival Internacional del Humor, encuentro anual que reúne comediantes, imitadores y magos de Hispanoamérica y que, al igual que Sábados Felices, mantiene su vigencia. Su rol como presentador y director del programa se extendió hasta 1998, año en que dejó la conducción para dedicarse a la política. Sucesivamente, su lugar fue cubierto por Jota Mario Valencia, Hernán Orjuela y Humberto “El Gato” Rodríguez.

