PORT ST. LUCIE, Florida.– El campocorto puertorriqueño Francisco Lindor dio un paso importante en su proceso de recuperación al ver acción este martes en un partido de Ligas Menores, con la esperanza de llegar en condiciones al inicio de la temporada de las Grandes Ligas.
El estelar jugador de los New York Mets participó durante cuatro entradas a la defensiva en un encuentro frente a los St. Louis Cardinals en el complejo de entrenamiento de Clover Park. Aunque cometió un error en el campo, el jugador aseguró sentirse satisfecho con su progreso físico.
“Me sentí muy bien. Estoy cansado, pero eso es parte del proceso. Fue un buen día”, expresó Lindor tras su primera participación en juego desde que se sometió a cirugía.
El torpedero aún no tomó turnos al bate durante el encuentro, ya que continúa aumentando gradualmente su carga de trabajo. Aunque ha estado practicando swings en sesiones bajo techo, el cuerpo técnico prefiere avanzar con cautela antes de que enfrente pitcheos en situaciones de juego.
Lindor se recupera de una operación realizada el pasado 11 de febrero para corregir una reacción de estrés en el hueso hamato de su mano izquierda, una molestia que apareció al inicio del campamento primaveral.
El presidente de operaciones de béisbol del equipo, David Stearns, había señalado recientemente que el jugador necesitaba participar en al menos un partido antes del Día Inaugural para aumentar sus probabilidades de estar listo para el arranque de la temporada.
Los Mets iniciarán su campaña el 26 de marzo frente a los Pittsburgh Pirates en el Citi Field.
A sus 32 años, Lindor mantiene el optimismo de poder estar disponible para ese compromiso. “Confío totalmente en nuestro equipo médico. Han trabajado duro conmigo todos los días y confío en el proceso”, afirmó.
Cuando está en plenitud física, Lindor ha sido uno de los jugadores más consistentes de las Grandes Ligas. En la temporada pasada registró promedio de .267 con 31 jonrones y 31 bases robadas en 160 partidos, logrando otra campaña de 30-30 y consolidándose como una de las piezas clave del conjunto neoyorquino.


