«Pueden anotar ahí: mañana seré elegido presidente de la República otra vez», declaró el líder progresista a los periodistas antes de la marcha en Copacabana.
El aspirante del Partido de los Trabajadores (PT) también cargó contra su adversario y expresó su indignación ante la posibilidad de que «un miliciano», «un mentiroso» y una persona «no cualificada» ocupe el Palacio de Planalto, en alusión a los supuestos nexos de Bolsonaro hijo con grupos paramilitares de Río.
«No es posible que no consigamos convencer a la sociedad del riesgo que corre la democracia, la libertad y las personas de bien en este país», manifestó el gobernante, que ondeó la bandera brasileña con una mano y sujetó una Constitución en la otra durante sus paseos de Río y São Paulo.
Flávio vuelve a su cuna política
Flávio, por su parte, acabó donde empezó esta campaña, en Río de Janeiro. El senador ultra afirmó hoy que Brasil «se cansó de esperar» con Lula y quiere «cambio».
«Lamentablemente, el actual Gobierno promete mucho y no cumple nada. Brasil ya no está dividido entre izquierda y derecha; todos están del mismo lado, que es el lado del cambio», dijo acompañado de su esposa Fernanda Bolsonaro en un vídeo compartido en sus redes sociales.
El candidato del Partido Liberal (PL) cerró su campaña con una multitudinaria paseata en el barrio de Barra da Tijuca, en Río, que culminó en la urbanización donde vivía su padre, hoy condenado, inhabilitado y en prisión domiciliaria por intento de golpe de Estado tras perder la reelección en 2022 frente a Lula.
Boric y Milei también hacen campaña
Las elecciones brasileñas también han generado grandes expectativas en el resto de Latinoamérica. La victoria de Flávio supondría la culminación del giro a la derecha de la región, mientras que la reelección de Lula mantendría un bastión progresista estratégico y frenaría esa tendencia.
En este contexto, el expresidente chileno Gabriel Boric divulgó un emotivo mensaje dirigido al candidato del PT: «Lula ha cambiado para mejor la existencia de mucha gente, y nunca está satisfecho porque sabe que se puede más».
A favor de Flávio volvió a manifestarse el mandatario argentino, Javier Milei, quien llamó a Lula «ladrón» y «mentiroso» por decir en el último debate en televisión, la noche del viernes, que algunos argentinos comen carne de burro por los recortes implementados por el dirigente libertario.