Familiares, sobrevivientes y personas afectadas por la tragedia ocurrida en la discoteca Jet Set participan este domingo en una misa conmemorativa celebrada en la denominada Zona Cero, en memoria de las 236 personas que perdieron la vida tras el colapso del techo del centro de entretenimiento el 8 de abril de 2025.
La ceremonia religiosa, organizada por el Movimiento Justicia Jet Set, reúne a decenas de personas en el antiguo lugar donde funcionaba la discoteca, convertido hoy en un espacio de memoria, oración y acompañamiento para las familias que continúan enfrentando las consecuencias de una de las tragedias más dolorosas de la historia reciente de la República Dominicana.
Durante la misa, el sacerdote Ramón Rogelio Cruz Fermín, conocido popularmente como el Padre Rogelio, reafirmó su compromiso de acompañar a los familiares de las víctimas y aseguró que, a más de un año de la tragedia, el reclamo ha pasado de pedir a exigir justicia.
El religioso explicó que desde el inicio de lo ocurrido asumió, junto a la Diócesis Padre Montesinos, el compromiso de estar presente cada día 8 para acompañar a los afectados y mantener vivo el reclamo.
“El primer año era pidiendo justicia y ya ahora no es pidiendo, sino exigiendo justicia”, expresó el Padre Rogelio.
El sacerdote, quien también ha acudido a las audiencias relacionadas con el caso, consideró que la justicia dominicana ha dado señales importantes ante la magnitud de lo ocurrido, aunque insistió en que el proceso debe desarrollarse con objetividad y tomando en cuenta el impacto que la tragedia provocó en cientos de familias.
Asimismo, destacó que uno de los principales compromisos de la Iglesia ha sido brindar acompañamiento emocional y espiritual a quienes perdieron de manera repentina a sus seres queridos.
“No hay forma de describir el dolor. En un abrir y cerrar de ojos ya tú no tienes a tu ser querido”, manifestó el sacerdote.
Según relató, durante estos meses la Diócesis Padre Montesinos ha estado presente en diferentes situaciones surgidas tras la tragedia, incluyendo el acompañamiento a niños que quedaron huérfanos y a familias que continúan enfrentando las consecuencias emocionales de la pérdida.
Por su parte, Mireya Villalona expresó que el hecho no solo provocó dolor y consternación entre las familias directamente afectadas, sino que también conmovió a todo el pueblo dominicano.
“Esto ha sido algo que ha conmovido al país. Claro que los dolientes están mucho más afectados, pero ha sido algo que ha movido a todo el pueblo dominicano”, manifestó.
Mientras, Ana María Ramírez, sobreviviente de la tragedia y creadora del Movimiento Justicia por Jet Set, aseguró que la organización continuará firme en su lucha hasta que se haga justicia por las víctimas.
Ramírez explicó que, tras doce meses de haberse conformado como movimiento, familiares, sobrevivientes y personas solidarias con los afectados se han mantenido unidos con el propósito de acompañar el proceso judicial y mantener vivo el reclamo de justicia.
La misa de este domingo se desarrolla entre oraciones y recuerdos de las víctimas, mientras familiares y sobrevivientes mantienen la esperanza de que el proceso judicial permita establecer responsabilidades.
Más de un año después del colapso, la Misa conmemorativa vuelve a convertirse en un punto de encuentro para recordar a las víctimas y reafirmar un reclamo que, según expresaron los participantes, continúa vigente: que se haga justicia.


