Los Rays de Tampa Bay han decidido confiar en la experiencia de Nick Martínez para abrir el Juego 1 de la Serie Mundial este viernes ante los Cerveceros de Milwaukee, dejando a Drew Rasmussen como abridor del segundo encuentro.
Martínez, de 36 años, será el encargado de subir al montículo en el American Family Field para enfrentarse al derecho Jacob Misiorowski, as de los campeones de la Liga Nacional. La decisión permitirá que Rasmussen disponga de un día adicional de descanso antes de su apertura en el Juego 2.
La elección de Martínez llega después de que Tampa Bay concluyera la Serie de Campeonato de la Liga Americana en seis partidos, lo que le dio al club cierta flexibilidad para organizar su rotación de cara al Clásico de Otoño.
El veterano tuvo una destacada temporada regular, registrando una efectividad de 3.10 en 180 entradas a lo largo de 31 aperturas. Su rendimiento le permitió recibir su primera convocatoria al Juego de Estrellas desde que debutó en las Grandes Ligas en 2014.
Además, Martínez ha respondido con solvencia en la postemporada. En sus dos aperturas de playoffs, ante los Yankees y los Guardianes, permitió apenas tres carreras, siete imparables y tres bases por bolas en nueve entradas.
Los Rays también tienen motivos estadísticos para confiar en él. Tampa Bay presenta una marca de 24-9 en los partidos iniciados por Martínez, quien además ha sido particularmente efectivo fuera de casa. Durante la temporada regular, registró una efectividad de 2.38 en 16 aperturas como visitante, frente a 3.90 en sus actuaciones en el Tropicana Field.
Su elección para el Juego 1 también tiene un componente histórico. Martínez se convertirá en apenas el tercer lanzador en la historia de la franquicia en abrir el primer partido de una Serie Mundial, uniéndose a Scott Kazmir, quien lo hizo en 2008, y Tyler Glasnow, abridor del Juego 1 en 2020.
La decisión de retrasar la apertura de Rasmussen responde, en buena medida, a la importancia del descanso. El derecho podrá trabajar con cinco días entre aperturas, algo que ha favorecido su rendimiento durante la campaña. Veintitrés de sus aperturas en temporada regular llegaron con más de cuatro días de descanso, mientras que sus tres apariciones de postemporada también contaron con ese margen.


