Un equipo de investigadores de la Escuela Politécnica Federal de Lausana (EPFL) ha logrado reproducir los problemas de aprendizaje asociados a la dislexia en un modelo de inteligencia artificial, en un avance que podría contribuir a una mejor comprensión de este trastorno que afecta a cerca del 20 % de la población mundial.
El estudio fue desarrollado por especialistas del NeuroAI Lab de la institución suiza y será presentado esta semana en una conferencia internacional sobre inteligencia artificial en Río de Janeiro. Los científicos centraron su investigación en analizar cómo el “cerebro digital” de estos sistemas procesa el lenguaje escrito.
De acuerdo con los hallazgos, ciertas partes del modelo de IA funcionan de manera similar al cerebro humano cuando se trata de reconocer palabras. A partir de esa base, los investigadores intervinieron el sistema, desactivando algunas de estas áreas para simular dificultades en la lectura.
“Cuando identificamos las partes, las ‘apagamos’ (…) y descubrimos que la IA tenía dificultades para leer, pero aún podía comprender imágenes y el lenguaje en general, como ocurre con las personas afectadas por dislexia”, explicó Melika Honarmand, autora principal del estudio, en un comunicado difundido por la EPFL.
El experimento permitió observar que, al igual que en humanos con dislexia, la inteligencia artificial alterada mantenía capacidades cognitivas generales, pero enfrentaba obstáculos específicos en la decodificación de texto escrito.
Los investigadores consideran que este enfoque abre nuevas posibilidades para estudiar trastornos del aprendizaje desde una perspectiva computacional, lo que podría facilitar el desarrollo de herramientas más eficaces para su diagnóstico y tratamiento en el futuro.


