Nueva York.- La aerolínea Delta suspendió temporalmente el trato especial que da a los congresistas en sus terminales debido a la gran cantidad de personas varadas en los aeropuertos de Estados Unidos por la ausencia o renuncia de empleados de la Administración de Seguridad en el Transporte (TSA).
La merma en empleados de la TSA se debe a que desde febrero no cobran su salario debido a que aún no se aprueba el nuevo presupuesto para el Departamento de Seguridad Nacional, que supervisa a la TSA.
Además, en declaraciones escritas, explicó que después de la seguridad, la prioridad número uno de Delta «es cuidar de nuestros empleados y clientes» lo que asegura «se ha vuelto cada vez más difícil en el contexto actual«.
Las imágenes de largas colas en los principales aeropuertos del país han ocupado titulares en medios y abarrotado las redes sociales, lo que llevó al presidente, Donald Trump, a enviar agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, en inglés) a esas instalaciones.
Según la agencia federal, más de 400 de sus trabajadores de la TSA han renunciado.
En ese contexto, Delta hizo un alto a la prioridad en servicios que reciben los congresistas y, según esta empresa, eso incluye acompañamiento en el aeropuerto y servicios de porteros con uniforme rojo.
En las últimas horas de este martes, el Senado ha logrado avances, de cara a alcanzar un acuerdo que permita financiar al Departamento de Seguridad Nacional y poner fin al cierre parcial que ha provocando los retrasos y el caos en muchos aeropuertos.


