México. Nemesio Rubén Oseguera Cervantes, conocido como “El Mencho”, fue identificado durante años por autoridades mexicanas y estadounidenses como el principal dirigente del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), grupo señalado por su expansión territorial y capacidad operativa en distintas regiones.
Su figura se convirtió en uno de los objetivos prioritarios en la estrategia bilateral contra el narcotráfico debido a la influencia que alcanzó la organización bajo su mando.
Orígenes y trayectoria
Oseguera Cervantes nació el 17 de julio de 1966 en Aguililla, estado de Michoacán. De acuerdo con investigaciones oficiales, inició su trayectoria en estructuras delictivas vinculadas al tráfico de drogas en la década de 1990.
Tras la fragmentación de otros grupos criminales, encabezó la consolidación del CJNG como una organización independiente a partir de 2011, estableciendo presencia en múltiples estados mexicanos.
Expansión internacional
Bajo su liderazgo, el CJNG fue señalado por autoridades como uno de los principales distribuidores de drogas sintéticas, particularmente metanfetaminas y otras sustancias ilícitas destinadas al mercado internacional.
La Administración de Control de Drogas (DEA) ofrecía una recompensa millonaria por información que facilitara su captura, mientras que el Departamento de Estado de Estados Unidos lo incluyó en su lista de personas más buscadas por narcotráfico.
Contexto de violencia y seguridad
El crecimiento del CJNG estuvo marcado por disputas territoriales con otros grupos criminales y enfrentamientos con fuerzas de seguridad. Analistas en temas de seguridad consideran que su ascenso coincidió con la reconfiguración del mapa criminal en México tras la detención de otros líderes históricos del narcotráfico.
Impacto tras su muerte
La muerte de Oseguera Cervantes, confirmada el 22 de febrero de 2026 tras un operativo federal, representa un hecho relevante dentro de la política de seguridad en México. Sin embargo, especialistas advierten que las estructuras criminales suelen mantener operaciones incluso tras la caída de sus principales líderes, debido a su organización interna y redes financieras.
Las autoridades continúan evaluando el impacto que este acontecimiento podría tener en la dinámica de seguridad en distintas regiones del país.


