Miami.– Las Fuerzas Armadas de Estados Unidos realizaron un nuevo ataque este lunes contra una embarcación en el mar Caribe que, según el United States Southern Command (Comando Sur), estaba presuntamente vinculada al narcotráfico, dejando tres hombres muertos, informó el organismo militar en un comunicado oficial.
Según el Comando Sur, las fuerzas estadounidenses ejecutaron un “ataque letal cinético” contra la embarcación tras confirmar que esta se desplazaba por rutas conocidas de tráfico de drogas y estaba involucrada en actividades ilícitas, lo que llevó a catalogarla como operada por organizaciones designadas como terroristas. En el ataque no se reportaron bajas entre las tropas estadounidenses.
Esta acción se enmarca en la denominada operación “Lanza del Sur”, lanzada en septiembre de 2025 para combatir redes de narcotráfico marítimo en el Caribe, Centroamérica y Sudamérica, y que hasta ahora ha implicado la destrucción de al menos 44 embarcaciones sospechosas. Con este ataque suman al menos 150 muertos desde que comenzaron los ataques, según recuentos de medios y agencias de noticias internacionales.
El Comando Sur también destacó que esta ofensiva se ha extendido a otras zonas marítimas, con acciones recientes en el océano Pacífico, donde otro ataque similar el pasado viernes dejó al menos tres muertos. Además, en días previos, fuerzas estadounidenses anunciaron la destrucción de tres embarcaciones más presuntamente vinculadas con narcotráfico, un operativo que dejó once fallecidos en total, considerado uno de los más letales desde el inicio de la campaña.
Desde Washington, la administración del presidente Donald Trump ha defendido la legalidad de estas acciones, argumentando que Estados Unidos se encuentra en un “conflicto armado” con organizaciones criminales y terroristas ligadas al tráfico de drogas, lo que justificaría el uso de fuerza militar en alta mar.
No obstante, organizaciones civiles, legisladores demócratas y algunos republicanos han cuestionado la legitimidad de los ataques, planteando dudas sobre el respeto al derecho internacional y el debido proceso en estos operativos.
Esta ofensiva militar se produce en un contexto de creciente presión estadounidense sobre las rutas marítimas de narcotráfico en el Caribe y otras regiones de Latinoamérica, en medio de debates sobre su alcance y consecuencias humanitarias y diplomáticas.


